CARNAL TACOS

En Sevilla, comer en la calle forma parte de su identidad urbana y social. Los veladores han ocupado siempre plazas y aceras, ofreciendo en los últimos tiempos una variedad cada vez mayor de propuestas traídas de todos los lugares del mundo. En 2019, la compañía abrió su primer local en una de las zonas más castizas de la ciudad, el Arenal. Esta ubicación establece una pauta para el cambio en términos de propuesta gastronómica de la zona.

FECHA 2019
LOCALIZACIÓN Sevilla
CLIENTE Coma Carnal
Estado Realizado
PROGRAMA Interior, Restaurant
EQUIPO LUGADERO (Marta Morera, Javier Martínez, Tamara Fernández, Pablo Sendra, Antonio Figueroa, Elisa Monge, Beatriz Pavón)

Reflexionando acerca del potencial de la comida callejera, el proyecto para Carnal invita a replantear por completo sus herramientas y estructuras, adoptando la cultura gastronómica mexicana y desarrollando su propia versión, diferenciada.

Basado en el clásico puesto de comida callejera, Carnal nos permite experimentar de primera mano los procesos que rodean a su elaboración. Su cocina abierta, donde se preparan los alimentos y se sirven al comensal a través de la clásica barra callejera, genera un vínculo entre el cliente, el taquero y los tacos. Esto permite recibir feedback directo de los clientes, pudiendo entender mejor sus deseos y atender a sus necesidades. El diseño del local no sólo cubre, por tanto, las necesidades funcionales, sino que también refleja la personalidad de la compañía, ofreciendo, además de comida para llevar, experiencias, historias y autenticidad.

En un guiño al diseño vanguardista de mediados de siglo XX, y particularmente al trabajo de Superstudio y su “Monumento Continuo”, este magma cuadrado de regularidad constante se desarrolla deliberadamente en blanco y rojo, generando un “paisaje artificial”, neutral y con carácter al mismo tiempo. Un interior basado en formas geométricas regulares compuesto de volúmenes simples y perfectos. El característico color rojo de sus muebles, herramientas y estructuras, sirve para insertar este lugar en un espacio urbano tan planificado y controlado como el centro de la ciudad de Sevilla, llamando la atención de locales y visitantes.

En Carnal, el concepto de comida callejera abarca desde cuestiones relacionadas con la cultura gastronómica mexicana a aspectos de la vida en la ciudad contemporánea, entendiendo la calle como espacio gastronómico y campo de experimentación, una aparente paradoja que, sin embargo, se ha transformado en un caso de éxito.